“¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”: Cuando se trata de los conversos, donde han estado los sefardíes?

Por David Ramírez

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Las recientes noticias sobre España y Portugal concediendo la nacionalidad automática a los descendientes de los sefardíes han causado una gran conmoción en los medios informativos judíos y no-judíos. Los sefardíes son judíos españoles y portugueses que fueron expulsados ​​de la Península Ibérica en 1492 y 1497, respectivamente, o los que se quedaron al convertirse al catolicismo voluntaria o involuntariamente, conocidos también como conversos. Ha sido de particular interés la cascada de informes que se han generado en los periódicos en línea e impresos en todo el mundo, en su mayoría escritos por judíos no-sefardíes, o por judíos con linaje parcial sefardí, sin embargo, no necesariamente inculcados en esta tradición.

Es interesante porque cuando Alemania otorgó la ciudadanía automática a los judíos Asquenazí víctimas del nazismo y sus descendientes, nadie levantó los ojos ni fue recibido con una generosa dosis de notas periodísticas.[1] Entre estos autores, hay un artículo recientemente publicado en Aurora, sitio web informativo judío de habla hispana, titulado “Escritor Avitov advierte Sobre los ‘sefardíes imaginarios’’.[2]

Yaron Avitov es un galardonado escritor de ficción israelí, que parece tener ascendencia sefardí parcial, y que ha hecho un documental llamado América ladina, que trata de conversos sefardíes y tomó 8 años para ser completado. En el diario español El País, Avitov se describe a sí mismo como: “Yo tengo alma de documentalista. Soy como Don Quijote, yo sigo mi camino… en competencia conmigo mismo y hasta con los molinos de viento; pero no entro en discusiones académicas…”[3] Este auto-descrito Quijote no-académico haciendo batalla con monstruos imaginarios fue invitado a opinar sobre la conmoción en curso, y tuvo que decir lo siguiente sobre la propuesta de ley de ciudadanía española.

Avitov lanza una serie de advertencias, por temor a que con la nueva ley muchos aspirantes-conversos procedentes de América Latina fingan una identidad sefardí con la esperanza de obtener la nacionalidad española automática. Una forma de hacerlo, dice Avitov, es a través de “cursos intensivos de ladino.” Ladino es la lengua desarrollada por exiliados sefardíes después de la expulsión con base al castellano de entonces, algunos incluso piensan que esta era la lengua común de los sefardíes en España antes de la expulsión. Avitov subraya la necesidad de que el Gobierno español debe de ser “muy cuidadoso” y establecer criterios “muy claros” para conceder la nacionalidad española a los sefardíes. Para Avitov, un sefardí es aquel que no negó su fe judía y tuvo que abandonar Iberia como resultado, aunque se le ocurre que incluiría aquellos conversos con “pruebas irrefutables”.

A seguir, Avitov explica que se les prohibió a los sefardíes entrar en las posesiones españolas en América, mientras que a los llamados “marranos”, un peyorativo antisemita aplicado a conversos sefarditas, no. “Filosóficamente los más perjudicados fueron los que se fueron de España”, comenta Avitov, más que los que se quedaron como católicos, conocidos como anusim (heb. forzados), marranos, o conversos, el artículo completa.

Avitov entonces les sermonea a los “marranos” de América Latina por no aceptar sus raíces sefardíes, o por sentirse ofendidos al ser llamados marranos. “Marrano ya no es una ofensa, pero los latinos (latinoamericanos) sí lo consideran un término ofensivo.” (¡sic!), el hispano-parlante no-nativo Avitov continúa.

En sus observaciones finales, Avitov enuncia palabras de precaución que hay, “bastante gente que decía tener esa raíz (sefardí)”, entre los cuales hay, “descendientes verdaderos y también imaginarios.” Y Dios no lo quiera, esto pueda causar que, “Gente que no tiene nada que ver ni con el judaísmo ni con la raíz de los ‘anusim’ pueden aprovecharse de la tragedia judía” [mis paréntesis], el artículo termina.

Yo he estado involucrado en el estudio de los conversos desde 1998, principalmente en lo que respecta al tema poco conocido de las responsa rabínica sefardí, las cuales tratan casos de los anusim Ibéricos durante los últimos 600 años (ss. XIV al XX). Las responsa son decisiones de los tribunales judíos y rabinos a lo largo de la historia desde el cierre del Talmud han hecho colecciones de estos casos, para que las generaciones futuras puedan estudiarlas. Estas responsa se ​​utilizan como auxiliares judiciales para discernir cómo rabinos del pasado y del presente han alcanzado a tomar decisiones.

Para obtener una comprensión completa de la responsa uno tiene que estar familiarizado con la jurisprudencia rabínica, así como las circunstancias históricas y sociales específicas que generaron tales responsa. La mayoría de los historiadores y aun más los rabinos en nuestros días ignoran acerca de la responsa sefardí sobre casos de anusim,[4] que son la clave sobre cómo visualizar adecuadamente el problema converso en términos judíos.

Este problema incluso ha tocado a los asquenazíes. Por ejemplo, tenemos el rabino asquenazí Gershom ben Yehudáh de Maguncia, cuyas decisiones halájicas son vistas como inviolables por los judíos de las tradiciones tsarfatí y asquenazí hasta nuestros días. El propio hijo de Gershom fue obligado a convertirse al cristianismo a manos de un tirano local.[5] En respuesta, Gershom ben Yehudáh prohibió a los judíos recordar a un judío obligado a convertirse al cristianismo de su vergüenza anterior, y les dijo aceptarlos en sus comunidades, situación judicial que en realidad se deriva del Talmud. Majzor Vitri registra que Rabeinu Gershom tomó el siguiente enfoque sobre un Cohen que fue convertido por la fuerza y volvió al judaísmo:

“Sus profetas ya escribieron, ‘Vuelve a mí y Yo me volveré a vosotros’. Porque él se ha arrepentido, el Omnipresente lo ha aceptado y está de acuerdo con su bendición. No tenemos ningún verso de evidencia en la Mishna que lo invalida, pero tenemos la evidencia del verso de la Mishna de no invalidarlo, porque está escrito: ‘V’lo sonu ish es amisó’ (No hagan trampas unos a otros), [y dicen Jazal], esto está hablando de ona’as devarim. ¿Y que es [ona’as devarim]? Si era un arrepentido, no decirle: recuerda tus primeras obras [pecaminosas]. Y si usted dice que no puede ir hasta la duchen (estrado sinagogal de lectura) y no leer la Torá como primerizo, no hay mayor vergüenza [que esto]”.

La historia judía está llena de este tipo de eventos de conversiones forzadas, aunque cualquier novato en la materia puede cometer una serie de errores, que son bastante comunes en los informes superficiales respecto a los conversos de hoy en día tal y como sucede en el de Aurora.

En primer lugar, algunas correcciones son esenciales. Primero, hubo repetidos intentos de prohibir a los conversos que emigraran al Nuevo Mundo. Estos intentos nunca tuvieron éxito, como se informa en los documentos de la Inquisición.[6]

En segundo lugar, el término “marrano” fue y sigue siendo un insulto en todas las naciones de habla hispana, aunque hoy en día no tiene la misma connotación de “judío convertido” como alguna vez fue. Los eruditos todavía discuten el origen de la palabra; algunos estudiosos dicen que se refiere a un cerdo recién nacido (ya que esto es a lo que la palabra española originalmente se refiere), en escarnio al ex-judío entonces recién nacido cristiano, es decir, cristiano nuevo; y para añadirle más sal a la herida, la analogía es hecha a través de un animal prohibido para el consumo judío en la ley judía. Otros sostienen que proviene de la raíz visigótica-germana marré, que a su vez proviene del latín “errare”, que en su connotación religiosa significa desviarse de la ortodoxia cristiana.[7] Es una palabra que nunca fue utilizada por los judíos en general, y los sefardíes en particular, hasta el siglo XIX. El equivalente más cercano a “marrano” en la experiencia histórica asquenazí sería la palabra “kike” (pron. kaik). La pregunta obligatoria es, ¿cómo se sentirían los judíos asquenazíes si se les dijera que la palabra “kike” ya no ofende y por lo tanto no necesitan ser insultados por esta?

En tercer lugar, no hay estudios académicos realizados que sugieran que los exiliados sefardíes sufrieron más que los conversos. Sin duda alguna, el exilio fue muy duro, mucho se perdió, y muchos sefardíes murieron en el camino al Levante y el Norte de África. Sin embargo, ¿cómo se puede comparar un relativamente breve sufrimiento con casi 400 años de Inquisición, que causó que muchas generaciones de conversos perdieran su propiedad, el dolor de la muerte y la tortura, la vergüenza y discriminación pública, y la angustia psicológica arraigada a todo lo perpetrado contra ellos?

En cuarto lugar, Avitov no se necesita preocupar que la gente utilice el ladino para fingir una identidad sefardí, ya que esta lengua no existía en los tiempos de la expulsión.[8] Los conversos que escaparon los territorios españoles y portugueses para volver al judaísmo en Europa Occidental durante los siglos XVII y XVIII no hablaban ladino, como se muestra claramente en la literatura impresa por nuestras respectivas comunidades. Libros impresos por las comunidades sefardíes occidentales para uso sefardí occidental utilizaban el español moderno, nunca el ladino.[9]

Intercambios comerciales fluidos existían entre las diásporas del sefardí occidental y el converso americano en el período moderno temprano, pero ninguno entre los sefardíes otomanos, donde ladino floreció, y las comunidades americanas.[10] Cualquier elemento común que pueda compartir el español americano y el ladino se puede remontar a las palabras del castellano, aragonés o portugués antiguo que ya no se utilizan en la España y Portugal modernas, pero que todavía existen en uso en las zonas rurales de América Latina. Sin embargo, las personas que tomen un curso intensivo de ladino ciertamente engañarían a cualquiera que no tenga conocimiento de estos matices históricos. Ahora vamos a explorar, a grandes rasgos, cómo esta iniciativa para otorgar la nacionalidad española automática ha evolucionado, cómo ha sido manejada, y la escasa probabilidad de que alguna vez sea “abusada” por cualquier persona que reclama ascendencia de conversos, sin importar que tan reales o imaginarias sean sus afirmaciones.

De acuerdo con un artículo de Kobi Nachshoni publicado en Ynet News,[11] la iniciativa comenzó cuando la comunidad sefardí de Venezuela tenía miedo que el régimen de Chávez los acosaría. Hablaron con la embajada española en Caracas, cuyo Embajador tuvo la idea de otorgar la nacionalidad española a todos los sefardíes en la diáspora, y las negociaciones comenzaron. Finalmente, después el rabino mayor sefardí israelí Shelomó Amar se involucró, y él a su vez ha tenido conversaciones con el rey Juan Carlos de España. El Ministerio de Justicia de España asignó a la Federación de Comunidades Judías de España como árbitro para procesar la documentación de las aplicaciones, y esta institución comunitaria a su vez, emitirá un certificado de autenticidad de las pretensiones de ascendencia sefardí.[12] Tanto las comunidades judías de España y Venezuela están dominadas por judíos de Marruecos, que son una mezcla de judíos beréberes (norte de África) y judíos sefardíes—dos comunidades que permanecieron distintas una de la otra hasta muy reciente. El propio rabino Shelomó Amar es de origen judío marroquí.

Podemos adivinar el interés de la Federación de Comunidades Judías de España en la tramitación de las solicitudes de conversos a través de su participación en la recuperación del pasado sefardí de España. En uno de mis muchos viajes a España, conocí a un sacerdote español muy influyente, un amigo de la familia de una amiga española cercana, que al saber que era un judío sefardí se alegró mucho y empezó a contarme su experiencia en la recuperación del pasado sefardí de España. Ante las celebraciones de aniversario de los 500 años desde el Descubrimiento de América de 1992, este sacerdote español, que profesa un gran cariño y aprecio por los judíos sefardíes, comenzó a organizar simposios sobre sefardíes por toda España. Con vergüenza y pudor me relató que primero se acercó a la comunidad sefardí de Madrid para hacerles partícipes en el proceso. Ellos no vieron la idea con mucho entusiasmo, y por lo tanto no participaron. Después, pidió ayuda a Hahám (pron. jajám) Salomón Gaón, de bendita memoria, entonces el rabino más importante de la comunidad judía hispano-portuguesa de Gran Bretaña. Él felizmente aceptó. Con un brillo en sus ojos, el sacerdote español procedió a decirme todas las agradables anécdotas que tuvo con Hahám Gaón. Es tal vez debido a los dedicados esfuerzos de este sacerdote español que el Gobierno de España y los establecimientos académicos comenzaron a tomar interés en todas las cosas del pasado sefardí de España, iniciando de este modo la recuperación de tesoros sefardíes, que van desde la literatura de grandes autores sefardíes antes de la expulsión, artefactos arqueológicos, las designaciones de ciudades donde se ubicaban los barrios y sinagogas judías, nuevos libros sobre el tema de sefardíes y conversos antes y después de la Expulsión, música, etc. Hacia el final de nuestra conversación, que fue recibida por mí con una medida de tristeza y melancolía con un dejo de sabor agridulce en la boca, el sacerdote español me mostró su colgante “Hai” (que significa “Vida” en hebreo, conformadas por las letras He-Yod, הי) que llevaba al cuello, y me dijo que leía la Biblia de Ferrara—la Biblia hebrea traducida al castellano por judíos sefardíes, la primera traducción de la Biblia en lingua franca en cualquier parte Europa en esos tiempos—todas las noches, que guardaba al lado de su cama.

Así que para aliviar las preocupaciones de Avitov de cualesquier “imaginarios (conversos) sefardíes” consigan el premio de un pasaporte español, y por lo tanto europeo, donde la Federación de Comunidades Judías de España juega un papel clave para su procesamiento, la probabilidad es próxima a cero, incluso con los que son conversos de verdad; esto a pesar del hecho de que la ley de ciudadanía pueda contener una provisión para los conversos, que no hace distinción de afiliación religiosa actual.

Lo que me trae al punto de este artículo: Cuando se trata de conversos, ¿dónde han estado los sefardíes? Las siguientes observaciones se dirigen más a los sefardíes a cargo de las instituciones laicas y religiosas, ya que la gente común y corriente tienen poca o ninguna idea de cómo la política “sefardí” funciona realmente estos días.

En 2009, publiqué un artículo en JVoices[13] con relación a la saga reciente de conversos portugueses que intentaron recuperar su identidad judía. Eso fue sólo la punta del iceberg. En los años que he estado estudiando el tema, he conocido a muchas personas, en especial de América Latina, que dicen ser de ascendencia sefardí; algunas afirmaciones, en mi propia evaluación, son muy convincentes; muchas más no lo son. Además, tengo otros amigos judíos que tienen los mismos intereses que yo, y que tratan de ayudarles en lo posible para que recuperen su identidad judía. La información que hemos recibido durante todos esos años, con relación a sagas particulares de todos estos individuos al intentar conectarse a una comunidad judía, es muchas veces frustrante y desalentador debido al tipo de abusos o falta total de compasión que siguen repitiéndose año tras año. Es emblemático de lo que Hahám Faur describe como la definición de “odio” en el idioma hebreo: No-Amor.

Sin duda alguna, hay gente entre estos aspirantes a-ser-sefardíes que tienen agendas ocultas, pero yo diría que la mayoría son motivadas por un amor genuino por la Torá, el pueblo judío y la tierra de Israel, sin importar que tan sensatas, excéntricas, mal informadas o distorsionadas sus motivaciones puedan ser. (Concerniente a su comprensión o falta de ella con relación a los judíos, el judaísmo o Israel es otro volumen en sí mismo.) Pero la larga lista de cómo estas personas han sido tratadas en realidad no habla bien de nosotros como judíos, que incluyen:

  •  La existencia de “rabinos” dudosos de cualquier denominación, cobrando miles de dólares a los posibles-anusim para lecciones y conversiones, los cuales al final tienen ningún valor ante los ojos de los rabinatos ortodoxos o el Estado de Israel.
  • La existencia de organizaciones sin fines de lucro que pretenden ayudar a posibles-anusim, que reciben millones de dólares en donaciones gracias a una generosa publicidad, y las cuales tienen fines políticos claros en donde los posibles-anusim puedan ser objeto de uso. Y si bien los pueden ayudar a convertirse al judaísmo con un sello de aprobación ortodoxo israelí—no sin antes cobrar también por clases entre otros artículos diversos, la tragedia es que dicha conversión en realidad no representa un retorno (teshubáh), sino un corte total con su pasado judío. El judaísmo considera a los prosélitos como recién nacidos sin padres. El proceso de conversión es uno de adopción al pueblo judío.
  • La existencia de individuos que dicen sólo verdades a medias o nunca hablan directamente sobre el tema, y la complejidad de la política de la conversión y el estado judío que afectan a todos los rincones de la diáspora judía. A menudo engañan o confunden a los posibles-anusim, quizá sin querer, los cuales corren en círculos sin llegar a ninguna parte.
  • Historias de posibles-anusim que tocan las puertas de las sinagogas, y que nunca son abiertas.
  • Historias de rabinos sefardíes en comunidades sudamericanas que enfáticamente dicen que ellos no quieren tener nada que ver con el tema.
  • Historias de posibles-anusim que sacrifican todo lo que tienen para ir a Israel, sólo para ser expulsados ​​por el Ministerio del Interior de Israel.
  • Historias de posibles-anusim que terminan odiando a los judíos y al judaísmo, debido a todas las personas deshonestas que han encontrado en su camino. Algunos incluso se vuelven al catolicismo de nuevo, e incluso al Islam por despecho.

Y mis dos favoritos relatos personales: En aquellos días cuando yo estaba tratando de abordar el tema con los rabinos y educarlos acerca de la complejidad histórica y halájica de los casos anusim:

  •  Un rabino mayor sefardí de América del Sur, me replicó, “¿quién tiene tiempo (para estudiar) todo eso??!!” ¡¡Realmente!!, ¿quién tiene el tiempo—en el nombre del amor judío y Estudio de la Torá—para recuperar judíos perdidos?
  •  El último relato se trata de una petición que le hice a un rabino, que una vez fuera ministro de la congregación sefardí más antigua y el ex presidente de una importante organización rabínica ortodoxa en los Estados Unidos, con el fin de organizar un Bet Din (tribunal judío) para tratar sólo los casos de anusim, y para recibirlos con el amor y el respeto que se merecen y tienen derecho ante la Ley judía. Todo lo que obtuve de este rabino fue un “¡ánimo!” como respuesta.

E incluso teniendo contactos en las altas esferas del rabinato sefardí de Israel, un representante rabínico de la Yeshiva (casa de estudios religiosos) sefardí más importante de Israel, que no niega lo apropiado y el kasheruth (jurisprudencia adecuada) de la histórica responsa sefardí para recibir a los anusim como judíos propios sin necesidad de conversión, las cuales se encuentran en cientos y que se extienden por 600 años—incluso entonces, e incluso ellos—lo único que se pudo decir, “es (la cochina) política.”

Lamentablemente, ya pasaron los días en que los rabinos sefardíes de la talla de David de Sola Pool, quien en la década de 1920 viajó personalmente para entregar un rollo de la Torá a la comunidad entonces naciente de Oporto (Portugal) conformada exclusivamente por ex-anusim; ya pasaron los días en que las comunidades sefardíes de la talla de Sha‘are Tiqvah en Londres y de Shearith Israel en Nueva York, que en concierto con DeSola Pool, organizaron un comité para ayudar a los judíos de Oporto para que pudieran formar su propia comunidad; sin agendas políticas, sin pedir nada a cambio. ¿Dónde se han ido los sefardíes? Si tuviera que mirar desde el exterior, como si yo fuera un historiador mirando desde el futuro, es a la vez sorprendente y aterrador cómo la gente puede cambiar en una sola generación—¡lo anterior ocurrió en la primera mitad del siglo XX! De hecho, a menudo considero que el tema de los anusim ibéricos es una prueba ácido para saber quién todavía es un sefardí y quién no, un término termino que hoy día sólo queda como un fantasma, sin conexión real con su pasado inmediato. Una vez fue el consenso general entre los sefardíes hasta hace una generación que consideraba a los conversos como nuestros hermanos; incluso consideraban que la reconstitución de los judíos sefardíes y hasta el Mesías vendría por la agencia de los conversos que regresaran al judaísmo. Hoy en día, esto ya no es el caso.

A parte de que los posibles-anusim tengan una larga lista de haber conocido a una serie de misántropos durante al menos los últimos 30 años, ahora tenemos un reporte de Avitov reflejando una posición racista pasiva y ampliamente desinformada que añade insulto a la injuria. Es cierto, sin embargo, que hay una gran cantidad de personas que se imaginan a sí mismos de origen sefardí, debido a la falta de o la información distorsionada en Internet y libros populares de una muy pobre investigación. Sin embargo, las instituciones religiosas y laicas “sefardíes” por todo el mundo han hecho nada en la historia reciente para clarificar y controlar el problema. Una minoría de académicos competentes no-judíos, y judíos asquenazíes y sefardíes laicos han hecho un gran trabajo en el esclarecimiento de la muy compleja y larga historia de los conversos; sin embargo, sus esfuerzos sólo se encuentran en la alta academia, y son muy poco consultados.

Es un gesto históricamente compensatorio que España pueda tener pronto una ley reparando simbólicamente sus malas acciones pasadas para con los descendientes de los exiliados y conversos sefardíes. Sin embargo, dadas las circunstancias actuales con las instituciones “sefardíes” por todas partes, que no han hecho nada para recuperar a sus propios hermanos, los conversos no tendrán la oportunidad de recibir el gesto histórico de España.

Como dice el activista sefardí americano David Shasha en su ensayo A Broken Frame [trans. Un marco roto], la “total Haredisación de importantes sectores de la comunidad (sefardí), y el rechazo del sector post-sabbatiano al Humanismo religioso en el nombre de una inclinación mística más pronunciada ha hecho mucho daño a los valores orgánicos sefardíes del Humanismo religioso, cuyas raíces, como hemos visto, se extienden muchos siglos atrás… lo que estamos presenciando es una forma de monolingüismo judío que escalofriantemente nos recuerda a un helenismo excluyente que no toleraba a los extranjeros”.[14]

Se trata de una alienación que ha llegado a rechazar nuestro pasado sefardí, incluso a nuestros hermanos judíos sefardíes. Lo cual nos lleva a nuestra cuestión principal: “¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”

Bueno, aquellos de nosotros que han leído el Génesis saben muy bien cual es la respuesta de Dios a eso. ¿No es así?

____________________

El Sr. David Ramírez, ex Consejero de la Junta Directiva para la Congregación Ess Hayim—los judíos hispano-portugueses de Houston (est. 2005)—es un reconocido investigador independiente en la historia sefardí, desarrollo del pensamiento halájico en la tradición de Maimónides, estudios comparativos en la religión y filosofía. El Sr. Ramírez ha tenido la oportunidad de estudiar con el rabino José Faur; ha participado en proyectos de aprendizaje con el rabino Yosef Bittón; y más recientemente con el rabino Jacob Oliveira, y el rabino Mordejai Lopes a través Yahdut Sefarad , una organización sin fines de lucro israelí para la promoción de los valores intelectuales rabínicos. Como traductor, el Sr. Ramírez ha colaborado con profesores de la Universidad de Bar Ilan, Netanya College, con los directores del Centro Educativo Sefaradí (Jerusalén) y que ha sido publicado como poeta y ensayista en la revista “Mentalities”, de la Universidad de Waikato en Nueva Zelanda. Como escritor, David ha sido invitado a escribir para Sephardic Update Newsletter, y en la actualidad algunos de sus trabajos han sido presentados en www.josefaurstudies.org. También ha participado como exponente en conferencias sobre la historia sefardí, tanto en los EE.UU. y México. Nacido en México, y criado en México y en los Estados Unidos, el Sr. Ramírez posee una licenciatura de la Oglethorpe University y un MBA de la Universidad Tec Milenio, parte del renombrado Instituto Tecnológico de Monterrey en América Latina; y un título de música de la Escuela Superior de Música de Monterrey; el Sr. Ramírez  es un ávido lector de la historia de la Nueva España y la literatura española.

[1] Don Snyder. “Descendants of Holocaust victims reclaim German citizenship.” NBC News. April 16 2012. Web. April 6 2014.

[2] EFE. “Escritor Avitov advierte sobre los ‘sefardíes imaginarios’.” Aurora. Abril 1 2004. Web. Abril 6 2014.

[3] Manuel Vallejo. “América ladina.” El País. Junio 7 20012. Web. Abril 6 2014.

[4] Consulte David Ramirez, “Ba‘alé Teshubáh: Key Legal Responsa on Iberian Anusim (14th-20th c.)” Scribd. Agosto 26 2008. Web. Abril 6 2014. También, Dora Zsom’s Conversos in the Responsa of Sephardic Halakhic Authorities in the 15th Century. Piscataway, NJ : Gorgias Press, 2013.

[5] Consulte David Malkiel, “Jews and Apostates in Medieval Europe – Boundaries Real and Imagined.” Past and Present, 194.1, pp. 3-34. Oxford: Oxford University Press, 2007.

[6] Consulte David M. Gitlitz. Secrecy and Deceit: The Religion of the Crypto-Jews. Philadelphia : Jewish Publication Society, 1996. P. 55.

[7] Yo discuto los orígenes de la palabra en mi “Ba‘alé Teshubáh: Key Legal Responsa on Iberian Anusim (14th-20th c.)” Scribd. Agosto 26 2008. Web. Abril 6 2014. P. 14.

[8]Ladino nunca fue la lengua hablada por judíos (de la misma manera que los judíos nunca hablaron el arameo del Targum). Más bien, era el lenguaje utilizado para traducir la Escritura. Por lo tanto, el verbo ladinar. La sintaxis es radicalmente distinta de la lengua hablada, denominada ‘judío’–un sustantivo sinónimo a ‘yiddish’. Mi abuela solía hacer referencia a esta lengua como ‘castilla’; es decir, el idioma que se habla en Castilla”. En José Faur, The Horizontal Society: Understanding the Covenant and Alphabetic Judaism vol. 1. Brighton: Academic Studies Press, 2008. P. 348, n. 100, mi traducción. Sin embargo, los involucrados que intentan hacer renacer el ladino como lengua hablada mantienen lo contrario; consulte Judith Roumani, “The Story of Ladino: From Roots to Branches.” Sephardic Horizons. Web. Abril 8 2014; originalmente escrito para y publicado en Midstream, 57:3 (Summer 2011.)

[9] Consulte la colección de libros impresos por Menasséh ben Israel. “Menasseh ben Israel: Catalogue of the collection.” Universiteit van Amsterdam. Web. April 8 2014.

[10] Consulte Richard L. Kagan y Philip D. Morgan. Atlantic Diasporas: Jews, Conversos, and Crypto-Jews in the Age of Mercantilism, 1500-1800. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2008.

[11] Consulte Kobi Nachshoni. “The rabbis will decide which Israelis get to be Spanish, says Amar.” YNet News. February 14 2014. Web. April 8 2014.

[12] Consulte Maya Weiss-Tamir. “Spanish citizenship for the descendants of ‘Spanish Exiles’.” Maya Weiss-Tamir, Law Office and Mediation. Febrero10 2014. Web. Abril 8 2014.

[13] Consulte David Ramirez. “Freund’s Business of Farming Jews.” JVoices. Marzo 23 2009. Web. Abril 8 2014.

[14] David Shasha [David Shasha]. “A Broken Frame”. Google Groups. Junio 20 2011. Web. Abril 9 2014.

 

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